miércoles 2 de diciembre de 2009

Capitulo 3.12


-¿Vaan? Tú... eres Vaan... -en una palabra, estaba alucinada, porque jamás pensé que podría ser el, antes de que pudiera volver a decir nada, se tiró sobre mi y me tapó la boca con tanta fuerza que dí un respingo en el suelo, pero instintivamente mis ojos miraron hacia el corredor que estaba a escasos dos metros de mí-. Hum... - intenté gritar, pero Vaan había sido mas rápido previniendo mi reacción.
-¿Qué demonios...? -le escuche murmurar con seriedad.

Se me empañaron los ojos, aun no sé si de furia, tristeza o desesperación. Pero con aquellos hombres que rastreaban en busca de los indefensos supervivientes estaba Caín, mi Caín... a poco más de un metro de mi, casi podía tocarle, pero su expresión... seria, oscura y tan aterradora... tenía los ojos teñidos de rojo, aquel rojo que se le ponía cuando estaba lleno de furia.

-¿Habéis encontrado a la humana? -preguntó, pero casi no reconocí su voz, mas ronca, áspera...-. Tiene que estar viva.
-Sí, señor.
-Tú, mira entre los cadáveres, si está allí, os mataré a todos.
-¡Entendido! -el hombre corrió a revisar.
-Creemos que algunos supervivientes han escapado, podrían ir como refugiados a la ciudad de Tenhar. Eso sería un problema para nosotros. Sin contar que aun no hemos encontrado al Rey Vaan.
-Le encontraremos, no se podrá quedar parado viendo como matamos a su gente, le conozco bien... -contesto Caín con indiferencia mirando a su alrededor-. No creo que tengamos nada mas que hacer, avisa a la división Luna, les mandaré que busquen a la humana.-terminó.
-Pero... mi señor. La división Luna... ¿está usted seguro? -parecía aterrorizado solo por escuchar el nombre.
-¿Pones en duda mis ordenes?
-N... no, mi señor.

Unos minutos después desaparecieron dejando tras ellos un camino de muerte, yo estaba tiesa, aun agarrada por Vaan no podía creer absolutamente nada de lo que mis ojos habían captado, no podía ser real.

-Esto es una pesadilla... -me dije a mi misma-. Tiene que serlo.
-Ojala fuese así, pero yo también lo he visto... -contestó Vaan recostándose contra la piedra, aun tenso por los momentos vividos-. Sólo nos faltaba esto...
-¡No! El no es así, no es malo.
-Escúchame May. -me miró fijamente-. Caín es dos caras de una misma moneda.
-A que... ¡A qué te refieres con “dos caras de una misma moneda”? -pregunté-El no es... no es malvado. -insistí mientras sostenía a Lyx, que se había quedado dormido de repente, y es que su mente no daba a basto.
-Verás, es un poco complicado... Caín, al igual que Licaón tienen su parte humana, pero nacieron de dos seres incompatibles, y a decir verdad, sus padres no eran tan buenos como te pueden haber contado. Tenían un corazón de piedra, aun que les entiendo. -suspiró y se quedó pensativo durante unos segundos-. Aquellos dos hombres sufrieron y el sufrimiento trae odio. Con esto te quiero decir, que dentro de ellos, su corazón está partido.
-Me da igual lo que digas, yo sé que ambos serían incapaces de hacer algo como esto. -me levante con Lyx aun entre mis brazos y señale el lugar-. Están... están todos muertos.

Vaan cerró los ojos y suspiro, dio por zanjada la conversación y decidió que era mejor ponerse en marcha antes de que el pequeño demonio despertase y viese a sus padres y amigos tumbados en un enorme charco de sangre.

martes 1 de diciembre de 2009

Comienza el concurso~~

Primero... Ayer me levante resfriada =_= me han dado un jarabe de niño! no sabe mal pero no me gustan los medicamentos... así que mi madre pelea y me da con la escoba para que me tome todo (madre malvada)


Al final, el tema mas votado es Fan Fic; Si no sabes en que consiste es muy sencillo, escribir una pequeña historia alternativa, amor, fantasia, una batalla... sobre lo que quieras!

Las bases son muy sencillas.
*El pazo es hasta el 10/01/20 (10 de febrero) Así que teneis mes y medio.
*La longitud es de mínimo 2 paginas y máximo 10, letra Times a tamaño 12.
*La tematica puede ser la que querais siempre y cuando useis personages de Luna Roja.

+*+Mandalo a Luna-roja1@hotmail.com+*+
-Si teneis alguna duda tambien, mandad un mail.-

Espero que haya participacion, por poca que sea.
La unica regla importante es; Que sea sobre Luna Roja.

lunes 30 de noviembre de 2009

Luchemos Juntos!


Hoy es día 1 de Diciembre! Y eso significa que es...

Día Mundial de la Lucha contra el Sida!

Así que si veis alguna ONG u asociación que de lacitos, echad unas monedas y poneoslo para apoyar una causa tan grande como esa y tan importante que mata miles de personas en el platea, ¿Por qué? porque esto si que no mira clases sociales, si eres blanco, negro u amarillo. todos somos iguales para las enfermedades y debemos apoyarnos hasta el límite y luchar por una causa tan grande!

Y aquí en Luna Roja, se apoya la lucha contra el sida!
Pon el lazito en tu blog y apoyalo también!

*Recordad, hay que tomar precaución, no solo te puedes contagiar practicando sexo.

Capitulo 3.11



-Bueno, no te preocupes, volverás a casa antes de que te des cuenta.
-Cuéntame más sobre tu ejercito.
-¡Claro! -se emocionó atrayendo a otro par de niños-. Mira, el es Guin, ella Serena y yo Lyx, los tres estamos en la misma división y somos vecinos.
-¡Si, pero yo soy la mejor de nuestro grupo! -rió la niña, que físicamente se parecía mucho a los otros dos, solo que su tono de piel era mas rosado y su pelo negro como la noche.
-De eso nada Serena, yo soy el mejor, y seré el guardia numero uno de Lord Vaan.

Un rato después me sentía un poco mejor gracias a los niños, que ya estaban dormidos por orden de sus padres. No me moví de mi sitio, aun estaba intranquila por todas aquellas caras desconocidas, sin nombrar al extraño hombre encapuchado de pies a cabeza que parecía no dejar de observarme, me ponía los pelos de punta.

-Deberías dormir un poco joven, puede que mañana caminemos bastante. -la madre de Lyx me dio una manta y me sonrió antes de volver con su marido.

Hice todo lo posible por aguantar despierta, pero fue imposible, al cabo de un par de horas me quede dormida como un tronco.
Me despertó un murmullo, los niños estaban dormidos y un grupo aproximado de siete personas más dos de los guardias estaban hablando, no abrí los ojos del todo e intenté escuchar que decían, al fin y al cabo mi vida estaba casi en sus manos, pero por desgracia, a mis oídos solo llegaban palabras sueltas, por lo que decidí despertar por completo atrayendo un par de miradas que no me gustaron demasiado, el silencio fue tan profundo como la noche.

-¿Qué haremos con ella? -preguntó un hombre mientras me señalaba-. Podría ser una espía.
-¿Cómo? -pregunte estupefacta.
-Si, es una humana, ¿Por qué está aquí?
-Esperad un poco. -se adelanto la madre de Lyx-. No es una espía, ¿crees que usarían una humana?
-Tal vez supusiesen que no desconfiaríamos de ella... ¿Qué es eso?
-Otra vez no... -susurré levantándome de un salto al ver otro destello como el de horas antes.
-¡Son ellos! -gritó el padre de Lyx-. ¡Están persiguiendo a los supervivientes!
-¡Oh dios mío! Coge a Lyx querido.

Antes de que me situara, un grupo de gente tapaba el túnel por el que habíamos llegado, vi pasar una especie de flecha a escasos centímetros de mi nariz y grité como una loca mientras corría despavorida. Una mano templada me saco de mi estado de pánico al agarrar mi muñeca, era aquel personaje encapuchado que me asusto un rato antes, no pensé ni miré, me deje guiar por el.

-Corre. -me dijo-. Y no mires atrás.

Estaban matando a todos los que estaban allí, eran tan vulnerables como yo... no sabían pelear ni tenían oportunidad alguna de defenderse, como un destello, vi al pequeño Lyx unos metros mas atrás, junto a los cadáveres de sus padres, y algo me impulsó a correr por el.

-Vamos Lyx, corre. ¡ven aquí! -me miró con lágrimas en los ojos, pero me izo caso y vino-.¡Rápido! -grité cuando note al encapuchado de nuevo.
-Aquí, escondeos bien. No habléis, no respiréis si no es necesario. -dijo el metiéndonos tras una roca-. Tienen rastreadores para que nadie escape-. Se destapó y me sorprendí, era aquel hombre del balcón, la persona que me mando el colgante meses atrás.
-Tú... -pero la mirada de Lyx me calló antes de terminar, estaba con los ojos desorbitados, mirándole como si fuera un fantasma.
-Lord Vaan... -susurró el pequeño mientras se le empañaban los ojos.

domingo 29 de noviembre de 2009

Capitulo 3.10


-Creemos que están atacando May.
-¿Quién?
-Un guarda a visto a Lilith, esta matando a todos los ciudadanas que encuentra a su paso, sabemos que es casi seguro que viene hacia aquí, tenemos que irnos, ¡ya!

Le miré paralizada, sin saber que hacer, esperando que me dijese algo, pero agarro mi mano sin palabra alguna y me obligo a correr a su lado tan rápido que casi no sentía mis piernas. Casi sin tiempo de preocuparme por los demás, me dí cuenta de que estábamos por una calle, rodeados por una muchedumbre llena d extraños seres. Ropa rara, colores de piel llamativos, cuernos y cuerpos diferentes llamaban mi atención, sé que no era el momento de mirar a aquella gente, pero era inevitable para un humano como yo, que nunca había visto semejantes cosas.

-¡Licaón! -grité cuando sentí que me escurría de su mano-. ¡Licaón!
-¿May? -pregunto cuando no podía sentir mi piel-. ¡May, espera!
-¡No puedo, Licaón! -conteste un metro delante de el-. Me están... arrastrando, hay mucha gente... ¡Licaón! -grité de nuevo cuando no pude verle entre todas las cabezas.

Era agobiante, pero no podía retroceder, la muchedumbre me arrastraba fuera de la ciudad, hacia unos túneles que salían de ella, y a medida que aquellos túneles se dividían, la gente también lo hacía, ahora estaba perdida, solo podía confiar en seguir por buen camino y ir tras un pequeño grupo que me pareció, iban hacia el sur.

-Paremos aquí Mileah, el niño está cansado.
-Tienes razón querido, creo que todos los estamos. -contesto la mujer rosada.

Creo que habría al rededor de cincuenta personas, se sentaron y encendieron varias hogueras, había niños, parecidos a sus padres, me senté contra una roca, tan asustada de todos que me temblaban las manos.

-Señorita, si tiene frío debería acercarse. -me dijo uno de los niños.

Le miré un poco estupefacta, dos pequeños cuernos, parecidos a los de un cabrito salían de su frente, su piel era de un tono ceniza y los ojos de serpiente parecían curiosos por mi persona, no podía hablar de la impresión, y es que no era lo mismo verles a lo lejos que tenerlos a escasos centímetros de mí.

-¿Se encuentra bien? -preguntó- ¿Quiere que llame a mi padre? El es doctor. -comentó orgulloso.
-N... no, no. Estoy bien... solo un poco... impresionada.
-¿Está segura? No tenga miedo, mire. -señalo un grupo de hombres.- ¿Ve las armaduras? -asentí- Son soldados de la guardia de Lord Vaan, ellos nos protegerán.

Sonreí al niño y se sintió alagado, pensaba que había ayudado que me tranquilizase, parecía un buen muchacho, muy atento. Se sentó a mi lado y me contó cosas, de el y sus amigos. A decir verdad, era agradable hablar con alguien, así que le pedí que me hablase directamente y sin respeto.

-Algún día yo también entrare a la guardia de Lord Vaan, me estoy entrenando mucho en el ejercito infantil.
-¿Ejercito infantil? -me escandalicé.
-Si, nos enseñan a defendernos... ¿no eres de por aquí?
-No... soy de un sitio un poco lejano. -no era mentira, pero creí conveniente no decirle que era una simple humana.

viernes 27 de noviembre de 2009

Capitulo 3.9




Pero no parecía que nadie mas apoyara aquella opinión, puesto que vi a la mayoría de los presentes con la cabeza gacha, excepto yo, que me aferre a aquel pensamiento con todas mis fuerzas y totalmente convencida de que seguía vivo en algún lugar.

-May, no quería que nos volviéramos a encontrar de esta manera, yo...
-Jessy... Tranquila, no podíais hacer nada.
-Pero tal vez si...
-No, sé que abría sido peor si lo hubieseis intentado, perderos a vosotros dos también sería horrible. No tienes por qué... culparte. -la miré a los ojos convencida de mis propias palabras-. Creo realmente en lo que dijo Volkoda Jessy, sé que está vivo en algún lugar.
-¿Sabes? -me sonrió- Yo también empiezo a creerlo.

Se marcho para hablar unas cosas con Astaroth, miré mi reloj y vi que ya era de noche, un día duro que por suerte pasó rápido. Me senté en un saliente del balcón de la otra noche, una extraña sensación me recorrió y me giré presintiendo que había alguien, una persona con la que aun no había podido hablar.

-Licaón... -su mirada fue gacha, sentí que tenía miedo por mi reacción, todos sabían ya mi historia con Caín-. ¿Por qué no me miras?
-La culpa me corroe.
-¿Culpa de qué? -pregunte acercándome-. Tú no has tenido la culpa.
-Podría haberlo evitado, lo sé.

Suspire profundamente, y meneé la cabeza a ambos lados, Licaón se sentía tan culpable que no sabía que decir para reconfortarle, así que utilice algo que no fallaba nunca con el, un fuerte abrazo lleno del cariño que me provocaba.

-No merezco esto. -susurro sin moverse.
-Mereces esto y más, -contesté- Licaón, da igual lo que ocurriese entre Caín y yo, sé que el mas dolido por esto eres tú. -agacho la mirada hasta mi hombro-. Es tu sangre, y aun que hayáis tenido vuestras diferencias en el pasado, sé cuan importante es el uno para el otro, y desde luego que también sé... que si hubieras podido evitarlo habrías dado tu vida para salvarle.
-...Es tan frustrante May, siento como si algo dentro de mi ardiese.
-Te sientes culpable, pero no tienes por qué.
-Supongo que tienes razón, pero no lo puedo evitar, si aun está vivo, tengo que salvarle.
-Yo se que está vivo.

Le aconseje que se fuese a dormir, estaba echo polvo, física y mentalmente, pero no era el único... me sentía tan mal yo también que no podía dormir. Estaba preocupada por Caín, había recordado nuestra despedida durante tantas y tantas noches... aquel beso en la comisura de los labios me había dejo una profunda marca, ya no me importaba el pasado, lo que dije o lo que el dijo cuando era niña, era ahí, en el presente donde realmente me dolía el corazón pensando en el, su carácter cerrado y duro, su cara seria y hermosa. Cuando estaba conmigo a solas llegaba a ser tan tierno... Miré la oscuridad del techo de piedra intentando que las lágrimas no saliesen pensando en todo aquello, pero nunca había sentido algo tan fuerte, tenía ganas de verle, de ver su reacción después de aquel gesto de despedida, en si seguía importándole tanto... Hasta que un fuerte ruido y un destello anaranjado me sacó de mis pensamientos llamando toda mi atención, ya que después de aquello, escuche como levantaban gritos de entre el silencio.
Fije mi vista, vi un grupo de personas armadas correr hasta donde había sido el destello y de donde ahora salia una espesa capa de humo, pensé en un incendio, pero era demasiado extraño. Unos segundos después el suelo se movió haciéndome tambalear hacia ambos lados y perdiendo el equilibrio, Licaón volvió corriendo y con cara de desesperación.

jueves 26 de noviembre de 2009

Capitulo 3.8




-Si, muchas gracias. -la bandeja tenía un desayuno típico, no era lo que esperaba en un lugar como aquel, así que respire tranquila.
-¿Esperabas ojos de murciélago?
-Algo por el estilo Astaroth, pero no esto.
-No te creas, aquí a la gran mayoría no nos hace falta la comida, nuestro cuerpo es diferente, pero algunos comen por interés u aburrimiento.

Les miré discutir mientras saboreaba mi desayuno, ¡estaba realmente hambrienta! Parecía que ellos también tenían un vinculo bastante bueno, reían y note que hacia tiempo que se conocían, así que deducí que entre todos los que había conocido los últimos meses, yo era la única extraña... y por qué no decirlo, la que daba mas problemas.
Un rato después, una señora abrió la puerta dejándome boquiabierta, su piel mas bien rosada era totalmente extraña y su pelo corto tirando a un tono violeta llegaba a ser muy vistoso para mi. Parecía preocupada y en un susurró que no llegó a mis oídos se llevo a Volkoda y Astaroth casi corriendo fuera de la habitación. Algo en mi interior me decía que no era nada bueno, me levante de la cama y salí de la habitación decidida a descubrir lo que pasaba.
Caminé por el corredor y baje unas escaleras esperando que fuese el camino correcto, llegué a un pequeño hall, solo había una puerta y no estaba cerrada del todo, llegaron unas voces conocidas, así que asome mi entrometida nariz para ver un poco...

-Licaón, Jessy...

Pero algo me dijo que cerrara la boca y siguiese escuchando, así que con un gesto instantáneo, me tape la boca con ambas manos y seguí espiando a mis amigos.

-¿Que demonios a pasado? -pregunto Astaroth.
-No estamos seguros... no lo vimos.
-Fue una batalla inesperada y llevábamos desventaja... -continuó Licaón.
-Le perdimos el rastro cuando perseguía a Asmodeo, cuando terminamos con el resto seguimos su rastro pero...
-¿Pero qué? -gritó Volkoda.
-Solo había sangre. -la cara de Licaón me impacto, oscura, tensa...
-Maldita sea... ¡Maldita sea! -Astaroth dio un golpe a la pared que dejo una grieta, en aquel momento estuve decidida a no enfadarle jamas-. Licaón, ahora irán a por ti.
-Me abrían matado esta noche de haber podido, de todas formas, algo ocurre, no había cuerpo, solo sangre, no es normal. Yo soy el primero que se preocupa por quien es para mi, pero no creo que este muerto, al menos por ahora...
-Su desaparición es igual de terrible... la culpa es mía, si no hubiese prestado atención a esos vampiros esto no abría ocurrido.
-No Jessy, contra Asmodeo solo habrías muerto, yo también.
-Me da igual morir Volkoda, puede que ahora... ¡Sea Caín el que este muerto o herido! -grito con furia y casi segura estoy de que con lágrimas en los ojos.

Sin pensar mas, abrí la puerta de sopetón y les mire como si fuera un cadáver, pálida e impactada, ¿Caín muerto? No, eso era imposible de pensar para mi. Ahora que realmente me comenzaba a dar cuenta de cuanto le necesitaba al no tenerle cerca no podía estar muerto.

-May... lo siento. -Licaón se alejo un paso, sintiéndose culpable absoluto ante mi persona.
-No puede estar muerto... -tartamudeé- Es fuerte, sé que es fuerte, yo le vi aquella noche luchar y...
-No lo está. -Volkoda se acercó y me sonrió-. Estoy casi seguro de que se lo han llevado, puede que le usen como cebo para atraernos puesto que somos su única resistencia.